ORIGEN DEL SISTEMA PRIVADO DE PENSIONES AFP

“Es inconcebible que exista un proceso en el que el dueño del dinero pague por dar su dinero y que no exija nada al depositario, salvo que lo administre, con resultados que solo pueden ser negativos. Sin embargo, este proceso existe, se llama Sistema Privado de Pensiones que en si constituye un engaño y podría ser una estafa sino fuera porque hay una estructura legal que lo sostiene.”
Es un hecho probado que el dinero tiene valor en el tiempo. A medida que transcurren los años la moneda se deprecia y pierde valor, por eso los bancos cobran una tasa de interés cuando prestan dinero y pagan un interés cuando lo reciben. Teniendo en cuenta esta verdad es inconcebible que exista un proceso inverso en el que el dueño del dinero pague por dar su dinero y que no exija nada al depositario, salvo que lo administre, con resultados que solo pueden ser negativos. Sin embargo, este proceso existe, se llama Sistema Privado de Pensiones que en si constituye un engaño y podría ser estafa sino fuera porque hay una estructura legal que lo sostiene.

La idea del Sistema de Capitalización Individual -como eufemísticamente se denomina- nace en la Universidad de Chicago y es difundida y promovida por el economista Milton Friedman, profesor de esa universidad, quién logra que sea instituido en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet. Friedman visita Chile en marzo de 1975 y tiene una entrevista de 45 minutos con Pinochet la que es complementada con una carta dirigida al dictador dándole opiniones y consejos que derivaron en la implantación del sistema de libre mercado en ese país y el de capitalización individual administrado por AFPs. En el Perú fue introducido en el año 1992, durante la dictadura de Alberto Fujimori, usando los mismos fundamentos que utilizó Pinochet en Chile.

Friedman en sus conferencias, artículos, libros, cartas habla continuamente de libertad. Libertad económica, libertad política, libertad individual. Es un promotor del libre mercado a ultranza. Utiliza mensajes simples, contundentes para reforzar sus ideas como cuando señala que mucha gente busca el apoyo del gobierno para resolver sus problemas básicos y que esta gente solicita y obtiene subsidios y que “la gran falacia de este enfoque es la creencia de que uno puede hacer el bien con el dinero de otras personas”. Asimismo, dice: “En primer lugar, si uno gasta el dinero ajeno, solo hay una manera de obtenerlo: por la fuerza”. “En segundo lugar, ¿quién es tan cuidadoso gastando dinero de otro como lo es cuando gasta su propio dinero? Y, en tercer lugar, ¿quién será más eficiente en gastar su propio dinero?, ¿el pobre? ¿el ignorante? No, de ninguna manera: el rico, el que está bien, el que tiene éxito en otras áreas.” … “De manera que … todo programa social iniciado con el propósito de “ayudar a los pobres”, ha terminado dañando a los pobres. No se puede tener una prosperidad saludable por esa ruta” y sentencia falsamente: “no hay ningún país en el mundo en que se haya obtenido una mejoría sostenida y larga y se haya beneficiado al hombre común, excepto a través de mecanismos de mercado de economía privada.”
Su prédica es convincente pero la realidad es otra. Mientras habla de libertad aconseja someter a millones de trabajadores, de muchos países pobres, a la tiranía del Sistema Privado de Pensiones. Tal es así que, en una vorágine de saqueo, miles de millones de dólares pasan a manos del Sistema de Capitalización Individual manejado por unos cuantos “capitalistas” que no tienen capital pero que son “dueños” del capital de los aportantes.

Aunque Friedman dice que uno es más cuidadoso en gastar su propio dinero que el dinero de otros, propone que desconocidos, los dueños de las AFPs, gasten el dinero de otros, los trabajadores, en inversiones que no rinden lo suficiente ni siquiera para devolver lo que estos depositaron, afectando el patrimonio de millones de familias menesterosas. Friedman sabía adonde se dirigía el Sistema que impulsaba, conocía el posible resultado negativo para millones de trabajadores, pero no se detuvo y en una muestra de cinismo y desprecio a éstos, recomendaba su implantación en países pobres, pero no en los Estados Unidos de América o en países europeos.
El Sistema Privado de Pensiones en el Perú
En nuestro país, siguiendo el libreto chileno trasado por el mismo Friedman, el Sistema Privado de Pensiones se implantó en 1992, después de un Golpe Militar, en este caso un autogolpe, cumpliéndose otro consejo de Milton Friedman, “si uno gasta el dinero ajeno solo hay una forma de obtenerlo: por la fuerza.” Y Fujimori no dudó en asesinar, torturar, vulnerar los más elementales derechos humanos para obtener el poder y establecer una economía de Libre Mercado y el Sistema Privado de Pensiones. Posteriormente, con la complicidad del Ministro de Economía, Carlos Boloña y funcionarios venales de segundo nivel, redactó las leyes correspondientes a fin de dar visos de legalidad al latrocinio. Sin embargo, copiando fielmente el modelo chileno, no comprendió a las Fuerzas Armadas en el nuevo Sistema Previsional. Sabía perfectamente que los militares no se iban a dejar arrebatar su futuro pensionario.

El DL 25897 fue el punto de partida para iniciar la estafa. Al principio no cuajó del todo, por lo que en 1995 el Gobierno incentivó con bonos el traslado de los afiliados de la ONP al Sistema Privado. Ese mismo año se logró más de un millón de afiliados. Y así empezó el festín: miles de millones de soles pasaron a manos privadas, a grandes empresas y corporaciones, al Sistema financiero nacional e internacional. Las Administradoras de Fondos de Pensiones invirtieron en instrumentos financieros emitidos o garantizados por Estados o Bancos Centrales de otros países, así como acciones y bonos emitidos por instituciones extranjeras. Tenemos así que, en una decisión inaudita, el Sistema Privado de Pensiones peruano entrega el dinero de millones de trabajadores nacionales a la voracidad del sistema financiero mundial. Dinero que es afectado en su valor debido a las reiteradas crisis del sistema y que, en realidad, son hábiles estafas realizadas por los receptores del capital. Esta inversión en el exterior también afecta exponencialmente a nuestra economía al influir sustancialmente en el tipo de cambio, porque al comprar cerca de 20,000 millones de dólares o más en el mercado doméstico sube el valor de la moneda norteamericana favoreciendo a los exportadores, principalmente mineros y agroindustriales, casi todos ellos extranjeros, perjudicando al consumidor interno quien tiene que pagar más por productos importados como alimento, tecnología, combustible, ropa, autos, computadoras, perfumes y un largo etcétera.

EN SOLO DOS MINUTOS, ESTE SPOT CHILENO SINTETIZA TODO LO MALO QUE REPRESENTAN LAS AFP [VIDEO]

Con la crisis política que el Congreso de mayoría fujimorista provocó, algunos temas vitales han pasado a un segundo plano. Uno de ellos, la discusión sobre qué tan bueno es seguir dándole nuestro dinero a las administradoras de fondos de pensiones (AFP). Por supuesto, vamos a aprovechar este letargo de viernes post marcha contra el Legislativo para inocular un poco de subversión regalarles un preciso video sobre este tema porque…

Siempre es un buen momento para rajar de las AFP

 

Es gracioso porque es verdad. Imagen: Carlincatura de La República

Primero, un recordatorio
Las AFP se crearon en nuestro país durante el gobierno de Alberto Fujimori (ahora ya sabes por qué algo anda mal con ellas).
Las personas que están en quinta categoría, o sea, los que están en planilla, le deben dar, obligados por ley, el 10% de su salario a una AFP con el pretexto de ahorrar dinero para la vejez (también pueden darle el 13% a la ONP pero esa es ooootra discusión).
Por este servicio, la AFP te cobra un porcentaje. Es decir, tienes que confiarle tu dinero a alguien que no conoces y además pagarle por realizar una tarea que tú no pediste.
Los dueños de las AFP, como sucede en el Perú, son también propietarios de grandes empresas.
Con los fondos que reciben de millones de aportantes, inyectan capital a sus empresas y a otras más. Así, generan ganancias que son repartidas entre ellos y tú. Bueno, no siempre de forma equitativa, nunca tan ingenuos.
Si las AFP hacen una mala inversión de tu dinero y pierden (como sucedió hace unos meses), ellos seguirán cobrándote por administrar mal tus soles. La única persona que sufre una caída en sus fondos eres tú, pues se trata de tu dinero, no el de ellos.
Aunque suene increíble, esto es lo que ocurre hace casi 20 años con los trabajadores que están en planilla en nuestro país y eligieron darle su jubilación a una AFP. Por eso es que, en esta década, se discute la continuidad de la existencia de un sistema que parece más perverso que el papá de Luis Miguel.

El New York Times, por ejemplo, advirtió hace exactamente tres años que el modelo de las AFP se estaba cayendo a pedazos en Chile.
¿Y Chile qué tiene que ver aquí?

Este modelo llegó al Perú en los 90, importado directamente de lo que la dictadura militar de Pinochet hizo en Chile. Incluso, en ese país, hay una fuerte movida para que los fondos le sean devueltos a los trabajadores. La idea es quitárselos a las AFP que, en percepción de los chilenos, se enriquecen con el dinero de los aportantes que terminan jubilándose con pensiones de hambre. Igualito que aquí.

En Chile no cesan en su lucha. Por eso, la página de Facebook de la fundación La Casa Común publica de forma recurrente contenido acerca de cuán nocivas son las AFP. De esta manera le recuerdan a sus compatriotas que deben seguir presionando para recuperar su dinero, porque como diría tu abuelita, el que no llora, no mama.

Así las cosas, hace cuatro días publicaron un video que tiene una duración de apenas un minuto con 49 segundos, que resultan suficientes para expresar la esencia de la perversión de que son víctimas los trabajadores en Chile (y en Perú).

El material se titula «Ni el diablo es tan malo» y recrea el intento de venderle al mismísimo Lucifer una de estas administradoras de pensiones. Solo véanlo:

¿Qué pasaría si intentaran vender las AFP? – #NielDiablo

#NiElDiablo es tan malo como para mantener las AFP. Esta semana sigue la discusión sobre la reforma del gobierno al sistema de pensiones y decimos: ¡ni un peso más a las AFP!***********Vendedora : Alejandra San MartínVendedor: Francisco Reyes-CristiDiablo: Daniel AlcaínoDirección: Javier ManríquezProducción: Mauro MeloAsistente de producción: Tomás GonzálezArte: Constanza LobosMaquillaje: Micho CerveraFotografía: Jose Miguel MiñoAsistente Fotografía: Álvaro ChacónSonido: Matias SerranoEdición: Manuela EspiñeiraAgradecimientos:- Fundación Friedich Ebert Stiftung- Moveshot- Divinamente Rica Catering

Posted by Fundación La Casa Común on Monday, September 2, 2019

La reflexión es demasiado:

«Una cosa es un buen negocio y otra muy diferente es un robo. Muy diablo seré pero no soy un estafador».
No sabemos ustedes, pero cuando esta crisis provocada por el Congreso termine, sería bueno retomar ciertas demandas, como esta, que aún no tienen solución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *